martes, noviembre 22, 2005

King Kong en la sala 25, ¡no somos dignos!

El pasado jueves 17 de Noviembre, casualmente 1 día después de mi cumpleaños, conseguí cumplir, gracias a Ubisoft, uno de esos estúpidos sueños de esos que se tienen sin saber porqué. Hay muchas cosas que me quedan por hacer en la vida, pero una de ellas ya puede ser tachada de la lista invisible de cosas por hacer: jugar a una consola en una pantalla gigante de cine.

El evento, organizado por Ubisoft para la presentación del videojuego King Kong, nos congregó a varios periodistas en la sala 25 del Kinepolis. Para los que no lo conoceis os diré que la sala tiene más de 1000 butacas y una "pequeña" pantalla de 250 metros cuadrados. Y allí estaba yo, con unas ganas de coger el mando de la 360 que no me tenía, incluso pasamos de las modelos, bueno, tiempo para una fotillo siempre hay. [Por petición popular, procedo a sustituir las modelos del evento por las protas de ambas versiones de King Kong -sin contar al mono (si tampoco os gustan estas sus jodeis XD)-]


Algún desgraciao se me adelantó, pero no le guardo rencor (como le pille...). En serio, coger el mando y disfrutar de cualquier juego, King Kong en este caso, en una pantalla de esas dimensiones, te hacen desear ser jodidamente multimillonario para tener tu propia pantalla de cine en casa y jugar así todos los días. Pero como no somos multimillonarios (ni siquiera puedo permitirme una cámara que haga mejores fotos que esta de abajo), pues nada, ajo y agua, y a seguir jugando en mi super tele de 28'' (el caso es que igual no debería quejarme).


Bueno, además tengo que decir que fui el único en pasarme la lucha contra los dos dinosaurios, así que dejé el pabellón bien alto, me comí unos canapés, me hice una foto con las modelos (esa no la pongo porque al lado de las modelos parezco más feo todavía) y me largué para casa con la ilusión de ser uno de los pocos que ha podido disfrutar alguna vez jugar en a la Xbox 360 en una pantalla gigante (no, Bill Gates, tú no cuentas).

domingo, noviembre 06, 2005

¿Asesinos psicópatas o aficionados al ocio digital?

La Universidad Europea está realizando una encuesta que se convertirá en estudio y pretende llegar a algún tipo de conclusión sobre las consecuencias de los videojuegos sobre nuestras míseras existencias. ¿Seremos en el futuro unos seres violentos con tendencias asesinas o unas pacíficas existencias con la única ambición de pasarnos unas fases de vez en cuando? Pues nada, tú puedes decidirlo en este enlace. Sólo se tarda en rellenar unos 5 minutos y es completamente anónimo, así que tírate el pisto y rellena la encuestilla, hombre.

sábado, noviembre 05, 2005

De Karts y birras por Grossostheim y Aschaffenburg

Relato patrocinado por Nintendo

Es difícil imaginar todo lo que puede llegar a dar de sí un viaje de 28 horas a Alemania. La verdad es que está aquí al lado, al menos tardamos poco más de 2 horas en vuelo de Iberia, paradójicamente, poco más de lo que tardo cada vez que tengo que ir a la redacción. El caso es que a las 10:00, minuto arriba minuto abajo, estábamos los 6 periodistas españoles allí presentes, pisando suelo Alemán.

Poco después, sobre las 12, llegamos a las oficinas de Nintendo Europa, situadas en un pequeño pueblo al sur de Frankfurt llamado Grossostheim. El pueblo es tan pequeño que el gran edificio estaba en una calle sin nombre conocida como calle Nintendo. Cuando nos contaron esto sólo podíamos imaginar que los habitantes del pueblo serían Mario y compañía y en el frondoso bosque cercano habría cientos de pokemon salvajes para atrapar con las pokeball compradas en la tienda pokemon del pueblo!! Bromas a parte, aunque no vimos el edificio por dentro todo lo que nos habría gustado, se adivina que oculta mucho más de lo que se puede ver a simple vista. Y así es, como pudimos comprobar más adelante.

Tras jugar en primicia a unas cuantas demos de GBA, Game Cube y Nintendo DS, entre las que pueden destacar Resident Evil DS, Metroid Prime Hunters y una grata sorpresa: un juego de juicios con dibujos tipo manga llamado Phoenix Wright, la gente de Nintendo se ofreció a mostrarnos la zona de ensamblaje de los juegos y la visita fue realmente espectacular.

Hace años podríamos haber esperado encontrar aquella gran nave llena de gente con las manos curtidas, haciendo sus repetitivas tareas en un estruendoso silencio. Lo que había, sin embargo, eran máquinas que lo hacían todo mecánicamente, sin rechistar por tener que ensamblar 100 juegos al minuto. El caso es que aunque la ilusión que se tiene por estas cosas se va perdiendo con el tiempo, no deja de ser impresionante ver cómo las máquinas trabajan incansablemente montando las cajitas, metiendo el cartucho en su plástico, introduciendo las instrucciones y finalmente empaquetando el producto final en cajas de a cien. Tuvimos que luchar con más de una tentación para llevarnos algo de "recuerdo". ¿Quién habría echado de menos algo? :D

De vuelta a nuestra sala de trabajo donde todo estaba ya dispuesto para mostrar el Mario Kart online para jugar contra canadienses, americanos y japos –ya estábamos temblando sólo de pensar las palizas que nos podrían meter- pudimos disfrutar de un catering de lo más curioso, compuesto, entre otras cosas, de un kit de perritos Ikea –con su cebollita caramelizada, su pepinillo y, como no, salchichas alemanas (supongo)-. Y digo supongo porque paradójicamente las cervezas que nos pusieron eran americanas,… en fin…, al menos pude probar las famosas cervezas alemanas en lo que duró la noche.

Respecto a la estancia en Nintendo, poco más. Echamos 4 ó 5 partidas internacionales, con gloriosos resultados para los periodistas españoles y luego nos dirigimos al hotel, que estaba en un pueblo diferente llamado Aschaffenburg, y de allí directos a un restaurante donde cenamos estupendamente a la salud de Nintendo (¡aupa!). Aunque no lo logramos sin sorpresas, ya que el menú en alemán manuscrito y otro en alemanglish y cualquiera sabía lo que se pedía... aunque yo acerté :D Por fin, hacia la una de la madrugada, pudimos comprobar que en Alemania sí que hay vida nocturna, aunque en el pueblecillo sólo encontramos un pub donde la media de edad rondaría los 50 (donde de tapas nos pusieron unas albóndigas enormes, ¡verídico!) y otro donde en cuanto se enteraron de que éramos españoles nos clavaron la discografía completa de Los Manolos – oh my loving, naino naino naaaa-.

Y así, sin mayores percances que un madrugón -con algo de resaca- con el objetivo de ver y fotografiar los monumentos del lugar, nos dirigimos al aeropuerto donde, cual panda de ‘frikis’ internacionales desplegamos nuestras DSs para echarnos unas últimas carrerillas al Mario Kart ante la atónita mirada de nadie, ya que el aeropuerto estaba bastante vacío, salvo unos tipos que iban en bicicleta de aquí para allá. Y así termina mi primera larga historia sobre un bonito y divertido pero corto viaje internacional. Espero que pronto me envíen a otro lugar para poder escribiros otra fantástica historia, ¡que se que os ha gustado! :D

miércoles, noviembre 02, 2005

Feel the Power of the Dark Side

Pues si, mañana, muy pronto por la mañana, estaré subido en un avión camino de Frankfurt -¡al que me salga con algun chiste sobre salchichas me lo como!-. Por motivos de seguridad (no quiero aquello lleno de fans) no voy a decir cuando salgo ni cuando vuelvo, pero prometo que a la vuelta reactualizaré mi superblog.

Y os preguntareis: "¿Para esta memez actualiza el blog?". Vale, no os voy a engañar, me acabo de quedar sin pilas mientras probaba el Battlefront 2, justo cuando Darth Vader pronunciaba una de sus gloriosas frases "Feel the power of the Dark Side". Ya le cuento al señor Vader si lo he sentido, ¡hasta el ratón se ha acojonao! Bueno, mas aventuras sin sentido tras mi viaje de vuelta, si es que vuelvo...