De Karts y birras por Grossostheim y Aschaffenburg
Relato patrocinado por Nintendo
Es difícil imaginar todo lo que puede llegar a dar de sí un viaje de 28 horas a Alemania. La verdad es que está aquí al lado, al menos tardamos poco más de 2 horas en vuelo de Iberia, paradójicamente, poco más de lo que tardo cada vez que tengo que ir a la redacción. El caso es que a las 10:00, minuto arriba minuto abajo, estábamos los 6 periodistas españoles allí presentes, pisando suelo Alemán.
Poco después, sobre las 12, llegamos a las oficinas de Nintendo Europa, situadas en un pequeño pueblo al sur de Frankfurt llamado Grossostheim. El pueblo es tan pequeño que el gran edificio estaba en una calle sin nombre conocida como calle Nintendo. Cuando nos contaron esto sólo podíamos imaginar que los habitantes del pueblo serían Mario y compañía y en el frondoso bosque cercano habría cientos de pokemon salvajes para atrapar con las pokeball compradas en la tienda pokemon del pueblo!! Bromas a parte, aunque no vimos el edificio por dentro todo lo que nos habría gustado, se adivina que oculta mucho más de lo que se puede ver a simple vista. Y así es, como pudimos comprobar más adelante.
Es difícil imaginar todo lo que puede llegar a dar de sí un viaje de 28 horas a Alemania. La verdad es que está aquí al lado, al menos tardamos poco más de 2 horas en vuelo de Iberia, paradójicamente, poco más de lo que tardo cada vez que tengo que ir a la redacción. El caso es que a las 10:00, minuto arriba minuto abajo, estábamos los 6 periodistas españoles allí presentes, pisando suelo Alemán.
Poco después, sobre las 12, llegamos a las oficinas de Nintendo Europa, situadas en un pequeño pueblo al sur de Frankfurt llamado Grossostheim. El pueblo es tan pequeño que el gran edificio estaba en una calle sin nombre conocida como calle Nintendo. Cuando nos contaron esto sólo podíamos imaginar que los habitantes del pueblo serían Mario y compañía y en el frondoso bosque cercano habría cientos de pokemon salvajes para atrapar con las pokeball compradas en la tienda pokemon del pueblo!! Bromas a parte, aunque no vimos el edificio por dentro todo lo que nos habría gustado, se adivina que oculta mucho más de lo que se puede ver a simple vista. Y así es, como pudimos comprobar más adelante.
Tras jugar en primicia a unas cuantas demos de GBA, Game Cube y Nintendo DS, entre las que pueden destacar Resident Evil DS, Metroid Prime Hunters y una grata sorpresa: un juego de juicios con dibujos tipo manga llamado Phoenix Wright, la gente de Nintendo se ofreció a mostrarnos la zona de ensamblaje de los juegos y la visita fue realmente espectacular.
Hace años podríamos haber esperado encontrar aquella gran nave llena de gente con las manos curtidas, haciendo sus repetitivas tareas en un estruendoso silencio. Lo que había, sin embargo, eran máquinas que lo hacían todo mecánicamente, sin rechistar por tener que ensamblar 100 juegos al minuto. El caso es que aunque la ilusión que se tiene por estas cosas se va perdiendo con el tiempo, no deja de ser impresionante ver cómo las máquinas trabajan incansablemente montando las cajitas, metiendo el cartucho en su plástico, introduciendo las instrucciones y finalmente empaquetando el producto final en cajas de a cien. Tuvimos que luchar con más de una tentación para llevarnos algo de "recuerdo". ¿Quién habría echado de menos algo? :D
De vuelta a nuestra sala de trabajo donde todo estaba ya dispuesto para mostrar el Mario Kart online para jugar contra canadienses, americanos y japos –ya estábamos temblando sólo de pensar las palizas que nos podrían meter- pudimos disfrutar de un catering de lo más curioso, compuesto, entre otras cosas, de un kit de perritos Ikea –con su cebollita caramelizada, su pepinillo y, como no, salchichas alemanas (supongo)-. Y digo supongo porque paradójicamente las cervezas que nos pusieron eran americanas,… en fin…, al menos pude probar las famosas cervezas alemanas en lo que duró la noche.
Respecto a la estancia en Nintendo, poco más. Echamos 4 ó 5 partidas internacionales, con gloriosos resultados para los periodistas españoles y luego nos dirigimos al hotel, que estaba en un pueblo diferente llamado Aschaffenburg, y de allí directos a un restaurante donde cenamos estupendamente a la salud de Nintendo (¡aupa!). Aunque no lo logramos sin sorpresas, ya que el menú en alemán manuscrito y otro en alemanglish y cualquiera sabía lo que se pedía... aunque yo acerté :D Por fin, hacia la una de la madrugada, pudimos comprobar que en Alemania sí que hay vida nocturna, aunque en el pueblecillo sólo encontramos un pub donde la media de edad rondaría los 50 (donde de tapas nos pusieron unas albóndigas enormes, ¡verídico!) y otro donde en cuanto se enteraron de que éramos españoles nos clavaron la discografía completa de Los Manolos – oh my loving, naino naino naaaa-.
Y así, sin mayores percances que un madrugón -con algo de resaca- con el objetivo de ver y fotografiar los monumentos del lugar, nos dirigimos al aeropuerto donde, cual panda de ‘frikis’ internacionales desplegamos nuestras DSs para echarnos unas últimas carrerillas al Mario Kart ante la atónita mirada de nadie, ya que el aeropuerto estaba bastante vacío, salvo unos tipos que iban en bicicleta de aquí para allá. Y así termina mi primera larga historia sobre un bonito y divertido pero corto viaje internacional. Espero que pronto me envíen a otro lugar para poder escribiros otra fantástica historia, ¡que se que os ha gustado! :D

3 Comments:
Bueno, no se si queda un poco tocho al estar las imágenes como enlaces. La próxima vez intentaré que las imágenes sean algo más explícitas. Ahora viene la votación:
Si quieres las imágenes entre el texto manda IMGTEXTO al 6969 y si quieres que esten como enlaces manda IMGENLACES al 6969. O mejor deja un mensaje aquí y ya veré si os hago caso.
Un saludo!
Queremos las imagenes entre el texto y si vas a postear con frecuenca queremos post resumen y que se pueda leer el articulo completo al pinchar!!!!
Ya tienes un lector ;)
cualquier ser humano que se precie odiaria a un "probador de videojuegos"
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