lunes, enero 16, 2006

First week in Vancouver

¡Sigo vivo! Muerto de cansancio por varias razones (curro, fiestas y turismo), pero vivo al fin y al cabo, y con unas pocas de fuerzas para escribir una pequeña actualización de esta primera semana antes de irme a dormir (En España son las 8 de la mañana del lunes, pero aquí todavía es domingo).

Lo primero de todo es que el lunes pasado (me parece como si hubiese pasado un mes), al llegar al trabajo me dieron la terrible noticia de que tenía que mover mi equipaje desde el fantástico hotel con terraza en el centro de Vancouver, hasta un pequeño hotel sin vistas a las "afueras", porque la reserva estaba mal hecha. Y así fue, el primer lunes fue un día tranquilito, pero terminé rendido porque no siempre lo que sale de una maleta, vuelve a entrar en ella (misterios de la ciencia). Os dejo una foto de las pobres vistas de mi nueva ubicación, nada comparado con los fantásticos rascacielos de la otra foto, pero bueno.

El martes tuvimos que recuperar haciendo unas pocas de horas extras, pero nada comparado con lo que me espera esta semana. No me voy a quejar, la compañía se porta de PM. Los días que hacemos horas extras nos pagan la cena, y, en contra de todo pronóstico, aquí se come genial, hay mucha variedad ya que Vancouver, y más concretamente EA, estácompuesto por gente de TODO el mundo. Hay comida china, japonesa (arroz, sushi,...), mejicana (quesadilla, ¡¡nachos!!), hindú, americana tambien (hamburguesas vamos), italiana. ¡Hay de todo! Los otros tres días no fueron realmente interesantes (mucho curro, eso sí, pero bueno, para eso he venido), así que voy a saltar hasta el viernes.

Por la noche, "decidimos" salir, para ver un poco de la vida nocturna, aunque nos tocaba trabajar el sábado. Nos metimos en un bar y bueno,... si habeis estado en un bar, ya os podeis imaginar como era. Un grupo de rock tocaba en directo, la música estaba alta pero se podía hablar,.. pero se echaba algo de menos. Seguimos bebiendo buena cerveza, escuchando historias de la gente de lo más espectacular. Conocí a las dos primera canadienses, porque en EA todo el mundo es de Alemania, Ialia, Japón, Sudamérica,... la mezcla de culturas es de lo más gratificante. Las canadienses nos contaron que en realidad eran de Quebec, pero que un día cogieron los ahorros y el coche y decidieron probar suerte en Vancouver. Esto significa que se montaron en su coche y se recorrieron 5.000 kilómetros de punta a punta de Canadá, sin prisa pero sin pausa. Bueno si, con muchas pausas, porque les llevó 3 semanas hacerse el recorrido mientras visitaban todas las ciudades de Canadá. Escuchando una historia como esta, uno se averguenza de no haber estado nunca en Luxemburgo, Suecia, Grecia y puedo prometer que nunca más me dará pereza coger el coche para "viajar" a la costa española.

Poco más por esa noche, porque entre que los bares dejan de servir bebida a las 2, incluso siendo viernes, y que al día siguiente había que levantarse a las 8, decidimos retirarnos al hotel. Cuando llegué a mi habitación me di cuenta de lo que se echa de menos en los bares de Vancouver: mi ropa no desprendía ese terrible hedor a tabaco que suele ser común tras una noche de juerga intensa. La gente de Vancouver tiene por costumbre, buena costumbre por cierto, fumar fuera de bares y sitios cerrados. Y digo costumbre y no ley (desconozco si la hay), por que el sábado siguiente fui invitado a una fiesta privada a casa de un francés, y la gente hacía exacamente lo mismo, salían a la calle a fumar y mantenían el ambiente de la casa de un agradable totalmente desconocido para una fiesta de 20-25 personas. IM-presionante. A ver si aprendemos en España.

El sábado hubo que currar, con la oficina inusualmente desierta, pero el esfuerzo de levantarse algo resacoso a las 8 de la mañana se vio recompensado cuando nos trajeron a eso de las 12 nuestro "lunch", que es como una comida pero a casi a la hora de desayunar, consistente en 4 cajas planas cuyo contenido se podía adivinar: ¡Pizzas! Las pizzas de Vancouver, al menos las del sitio donde las pidieron, no sólo son de las mejores que he probado (bueno, puede que mi hambre voraz tuviese algo de culpa), sino que tienen un toque picante especial: todas tienen un toque picantillo, ¡y adoro el picante!

Tras las 6 largas horas de trabajo, salimos a la fiesta del cumpleaños de uno de los testers. Aquí hacen las fiestas un poco diferente que en España. Al ser una ciudad tan multicultural, existe una bonita constumbre de decir lo que va a haber en la fiesta, normalmente comida y bebida del pais del anfitrión, e invitar a todo el mundo a que lleve su plato o bebida favorita. El resultado de esto es que la gente lleva bandejas de sushi, pizzas, tequila, nachos, patatas y aritos de cebolla y muuuchos tipos de cerveza. Se monta una fiesta a lo grande con pequeños gestos de cada uno. Cuando vuelva a España igual hago una fiesta de ese tipo para que luego la gente no se queje de si le gustan las fajitas o no. :P

Y paso a resumir el domingo, que a este paso voy a exceder el largo de la página (bueno, para una vez que actualizo :P). Hoy ha tocado paseo turístico, he cogido el skytrain, que es como el monorail de los Simpsons, aunque me he olvidado de hacerle fotos, y en sólo 5 paradas me he plantado en todo el centro de Vancouver. Aquí todo lo que está más lejos de 4 paradas de skytrain son las afueras. Esto como una pequeña gran ciudad en un enorme pequeño pais. En Downtown me ha sorprendido una exposición de Picasso en la galería de arte de Vancouver de la que sí he hecho foto (izq.).

También me ha sorprendido la cantidad de gente por la calle que va en bici, en monopatín y en patines. Y para comenzar la aventura turística por Vancouver, qué mejor que ir al enorme Parque Stanley. El parque Stanley es como cuatro retiros juntos, con tantas cosas dentro que son necesarios más de 4 días para verlo entero. Lo mejor es alquilar una bicicleta, que es lo que hace mucha gente, y que es lo que estoy intentando organizar para el domingo que viene. Desde el parque Stanley he podido hacer una foto de la costa oeste y otra genial de Vancouver anocheciendo con las que finalizo el blog.

"El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio."
Johann Wolfgang von Goethe

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

juer chaval... no tenia ni idea de que fueses a currar en EA... pero de que??? bueno... ahora se explica lo de la tele de 42 pulgadas... vendiste tu alma verdad??? a quien querrias engañar... disfruta mogollón que todavia te quedan casi cuatro semanas... y eso debe ser toda una experiencia... be happy

17 enero, 2006 09:48  
Blogger MicroDave said...

Mwahaha Chema (viaje de nintendo). No hacía falta que concretases, no conozco muchos chemas, jejeje. Pues no, lo de la tele es un hecho completamente aislado. Ahora me dedico a testear los juegos, que es lo que hacía antes pero esta vez con alguien que me hace caso cuando digo donde están los fallos XD.
Y nada tio, si quieres saber más sobre mi viaje, stay tunned!

P.D. Como lamento no poder or a tu fiesta ;P

23 enero, 2006 07:26  

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